Archive for the ‘huehuehcayomatiliztli’ Category

Henry George Ward

May 13, 2008

México en 1827 visto por Ward.

“Viajeros”, “Expediciones científicas”, “Gambusinos”…Todos quieren conocer las potencialidades de México apenas Hidalgo ha dado el grito de independencia frente a Francia, y que en seguida se dirigirá contra España. Se tenía horror por el curso que había llevado la Revolución Francesa y de plano ya no se toleraba a los “gachupines”. Humboldt de Alemania y Poinsett de Estados Unidos son los primeros en llegar. El primero mide la altura de las montañas, estudia las minas y se mueve en el ambiente de los hombres de la ciencia. El otro es un simple viajero (después regresará a México como Plenipotenciario y primer Embajador de su país) que observa a la sociedad, el estado en que se encuentran los caminos, establece logias para los intelectuales mexicanos y se mezcla con los militares.

Son los Lawrence de Arabia que envían a sus respectivos gobiernos informes puntuales de lo que hay en el subsuelo y en la superficie del país. Tras estos ilustres hombres llegarán a Veracruz los ejércitos invasores… Después de tres siglos de un control absoluto de la libertad de expresión, por parte de España, los mexicanos les abren sus brazos y dan la bienvenida sin pensarlo dos segundos.

Procedentes de países anglos, los nuevos visitantes incluían siempre, como requisito para decidirse a invertir en México, el tema de la libertad de cultos. Les interesaba introducir el cristianismo liberal en un ambiente cristiano romano (Igual harían en Japón en 1945 y en Irak en 2003). Casi todos los insurgentes eran católicos, y abundaban los caudillos – sacerdotes, pero necesitaban dinero para reconstruir minas y presas…

En este panorama social mexicano también llega Henry George Ward, Encargado de Negocios de su Majestad de Inglaterra, a las costas de Veracruz. Los caudillos mexicanos del momento también lo esperan con los brazos abiertos. Necesitan reconocimiento político y esperan que invierta su capital. Los caudillos tienen tan sólo una década en la lucha y se revelan, a pesar de eso, como experimentados negociadores. Empero, los otros, los extranjeros, tienen mil años de experiencia…

Más esos viajeros eran tan preparados académicamente que, sin excepción, dejaron trabajos de “observación” que a la postre resultarían verdaderas joyas de la “literatura de viajes” enfocados a los más diversos aspectos que eran de su interés tales como la minería, política, historia, arqueología (cuando en México ni se soñaba que existiera esta ciencia de la antropología), sociología, economía, potencialidades geográficas como selvas, ríos…

Ward observa que, con una patente falta de visión, los insurgentes habían destruido las presas de las que se alimentaban las extensas tierras de las haciendas de los españoles. Cuando cesó la contienda los insurgentes se encontraban dueños de una tierra yerma y sin dinero para reparar esas presas. Lo mismo sucedió con las ricas minas. El gran Tiro General de la mina la Valenciana de Guanajuato ya había costado a los españoles un millón de dólares en 1801. Y se siguió invirtiendo en ella durante años. En 1810 las tropas de Hidalgo la inutilizaron y en 1818 fue destruida por los seguidores de Mina. Después se necesitó concesionar este importante lugar a la Anglo Mexicana Association para que volviera a producir.

Al cerrar una mina se caía la economía de la región. Los labradores, artesanos, pequeños ganaderos o pastores dependían en mucho del poder adquisitivo de los obreros mineros. La historia oficial nos ha impedido realizar un trabajo más a fondo y ver en realidad para quienes trabajaban, consciente o inconscientemente, algunos de estos caudillos. Con el argumento de quebrar la economía de los españoles acababan con lo que sería el patrimonio de los mexicanos. Individuos que de pronto aparecían en nuestras costas al frente de un grupo de rebeldes armados y pertrechados, “con dinero de sus propios bolsillos”, y al grito de ¡Viva la Independencia de México!, quemaban sus ricas tierras de café, destruían sus fabulosas minas y volaban las grandes presas!…

Otra de las observaciones que hace Ward es que fue desde los lejanos tiempos de la colonia, y durante prácticamente los tres siglos que ésta duró, que nuestra ecología sufrió un grave daño. Lo que les interesaba sobre todo a los españoles, desde los días de la conquista, era la extracción de la plata. Para tal actividad se necesitaban enormes cantidades de madera que satisfacían cortando árboles de todos esos bosques de la amplia franja norte de Pachuca, como es Tulancingo, Chico hasta Zimapan, en los que se encuentran ubicados los macizos montañosos de importancia alpina de los Frailes, las Monjas, las Ventanas, Peñas Cargadas…. Y más allá los bosques de Guanajuato, San Luis Potosí, Zacatecas…

Ward insiste que la guerra de independencia trajo la casi destrucción de la exitosa industria de la minería en México. Pero dada la tecnología y el capital, que era necesario para volver a echarlos a andar, estos no se encontraron a la mano y los mexicanos, ya independientes, tampoco pudieron beneficiarse de las minas, ahora suyas. Muy relativamente suyas: “En 1826 estaban establecidas allí (en la región de Temascaltepec) cinco compañías, dos inglesas, dos americanas y una alemana; no había una sola mina explotada por alguna compañía mexicana a pesar de que el señor Septión, del tribunal de Minería, es propietario de una, San Francisco de Paula, para la cual todavía está buscando quién le proporcione avío” (Ward, “México en 1827”, Fondo de Cultura Económica).

La prosa de Ward, elegante, sencilla y culta, descubre una educación de las mejores universidades europeas de su tiempo. Aun en pleno siglo veintiuno es agradable leerlo. Sobre todo si recordamos que a la sazón, en el diecinueve, algunos de los mejores escritores mexicanos se esforzaban por llenar sus escritos de citas en latín y un español muy rebuscado. Ward mezcla, con cuidadosa dosificación, el dato exacto y la sabrosa anécdota.

Podemos imaginar una pequeña expedición inglesa que atraviesa el bárbaro y muy pobre territorio mexicano, carente de caminos para carruajes. Sólo senderos para animales de carga, llevando consigo tiendas de campaña, camas de latón y sirvientes. Además un surtido vestuario para cambiarse de ropa a la hora de tomar el té, lo que hacen en pleno campo abierto o entre la agreste montaña. Evita describir el absurdo de cómo hacían sus necesidades fisiológicas en un país donde no se conocían los elegantes “retretes” de Inglaterra.

Sobre todo es muy cuidadoso en sus expresiones que escribe de las gentes, los lugares y costumbres de México. Al final, como a Lawrence de Arabia le pasó con las arenas del Cercano Oriente, parece que Ward fue conquistado por México. Llegó a tomar, con agrado, pulque y pidió al conde de Regla que le llevara a bautizar a una de sus hijas… No obstante, después de eso, un día aparecerían los buques de guerra ingleses frente a las costas de Veracruz…

Ward, H. G., 1985, México en 1827: Lecturas Mexicanas, v. 73: Ciudad de México, Secretaría de Educación Pública, 205 p.

Escrito enviado por Armando Altamira Gallardo.

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La Tortuga

May 10, 2008

Los gringos jóvenes se hacen viejos aquí
en sombreros de paja con cintas de seda
como se usan en los yates a miles
de millas de cualquier parte, comiendo mariscos
bajo el viento suave de la terraza
del restaurante de La Tortuga
tomando pepsi al son de los mariachis
con sus gringuitas al lado
en toda su risa güera.

Los mexicanos jóvenes se hacen viejos
en la azotea al otro lado del callejón
con los pechos desnudos al rayo del sol
subiendo por la rampa
carretillas con cargas de concreto
vaciándolo en la rejilla de acero
y extendiéndolo después
con la 2 x 4 grises. Se dice
que cada uno de ellos nos debe billones
de dólares americanos recién impresos.

John Oliver Simon.

“My poetry grows out of that landscape, from California, moving, geopolitically, south”.

Fragmento tomado del trabajo: La balada de los irlandeses.

Xotlatzin >< :>

sábado 10 de mayo de 2008; 16:32 hrs.

El Sexto Sol

May 10, 2008

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Mexicanos, propongo arrebatar a nuestros dioses de la custodia asfixiante de los antropólogos, saquémoslos de los museos y de los libros, traigámoslos de vuelta a sus nichos en nuestras vidas, démosles el sitio de honor en nuestras casas, escribámosles poesías, cuentos, rescatemos sus leyendas hasta que se transmuten en hechos reales, visitémoslos, ¡sabemos dónde están sus moradas! identifiquémonos, entablemos un diálogo interno hasta que nos hablen, hasta que nos guíen, hasta que nos hagan el favor de hacernos reflorecer en otra primavera. Exijamos, pidamos, actuemos.

Imaginemos que tienen aun encomiendas que darnos, ¡tal vez es cierto! prestemos oídos agudos a susurros divinos, los Dioses Mexicanos necesitan ser alimentados con líquidos raros y preciosos, siempre ha sido muy refinado su gusto, quieren torrentes de pensamientos, de filosofías, de cantos, de voluntades, de movimiento.

El hombre del Anáhuac fue escogido por los dioses aztecas para asegurar que el Universo mantenga su equilibrio, que marche como es debido, que el caos se mantenga a raya y que el movimiento no cese. ¡Los dioses han despertado y están sedientos, cumplamos con nuestro destino! Si es preciso reinventémoslos, convoquemos a la creación de la cosmogonía del sexto sol, Teotihuacán está listo, somos el pueblo que tiene el lugar en donde los hombres se han hecho dioses. ¡Usemos ese espacio divino!

“Ometéotl, el Dios Nahua de la dualidad, fue considerado como el primer creador nacido andrógino (sintetiza los principios femeninos y masculinos). En la página 61v del Códice Borgia, Ometéotl es representado como un guerrero vestido con una falda y otros ornamentos femeninos, pariendo a un niño simbolizado por una cuenta de jade”.

León-Portilla, M., 2002, Myths of origin in Mesoamerica: Arqueología mexicana v. 10, p. 79-80.

Xotlatzin > sábado 10 de mayo de 2008; 10:51 hrs.

La Madre de los Dioses

May 7, 2008

Escucha “Coatlicue”, composición musical de Antonio Zepeda,

1990, del álbum: Retorno a Aztlán, Olinkan Records, Ciudad de México.

El lugar exacto en el que se encontró a Coatlicue está en la mera plancha del Zócalo de la Ciudad de México, en el lado sur del Palacio Nacional, a una calle del templo de Tezcatlipoca.

Por las fechas se entiende que el monolito de Cotalicue de puro milagro se salvó de ser destruido en dos ocasiones, una en el sigo dieciséis, en los días de la conquista, y otra cuando la encontraron (1790), veinte años antes de que la Colonia española finalizara.

Texto y fotos de Ce Tecpatl.
lunes 7 de mayo de 2008; 09:40 hrs.

Emerson, literato y filósofo

May 6, 2008

El comentario de Vadinho en la entrada anterior (pegado abajo) descongestionó mis intenciones de empezar a publicar sobre Ralph Waldo Emerson.

“a esto nos referíamos anarkish y yo, hoy en pirrón y ayer en xotla, respectivamente. no recuerdo el año pero, ¿el plan para que méxico fuera despojado del 51% de su territorio, no fue firmado un 13 de mayo? de ahí también la cita a emerson… tal vez, la mente más brillante estadounidense, quien comenzara por estar en contra de la guerra, especialmente contra méxico, para luego sucumbir en esa tristemente célebre frase.
si sirve de algo, quiero decirle que a ustedes se los quiere, respeta y admira por sobradas razones, mientras que a “ellos” el mundo cada día se le achica más. un abrazo sudaca.” Vadinho.

Foto tomada de la página: Complete Works of Ralph Waldo Emerson.

Emerson, literato y filósofo

Tengo un amigo que estudia el posgrado en filosofía en una Universidad de Texas, cuando le pregunté sobre Emerson, el pensador norteamericano más visionario que ha dado nuestro vecino distante (USA), mi amigo enrojeció de pena y dijo: – ¡A Emerson lo tuve que aprender a título personal, lo han quitado del plan de estudios! -Confesó con bochorno.

No es de extrañarse, el 23 de abril de 1838, ocho años antes de la declaración de guerra de los Estados Unidos de Norte América a los Estados Unidos Mexicanos, Emerson escribió una carta de protesta al Presidente de los Estados Unidos Martín van Buren contra la expulsión de los indios Cherokee del Estado de Georgia, en la cual le preguntaba: -¿Es capaz de robar o de matar el gobierno norteamericano? Y cerró su carta con una advertencia: “Por muy débil que sea la víctima y poderoso el opresor, el orden natural de las cosas hace que el golpe repercuta en el agresor”.

En compañía de otros ciudadanos de Nueva Inglaterra, Emerson había censurado la anexión de Texas, la Ley Fuga de Esclavos, el trato dado a John Brown y la esclavitud como institución.

En carta dirigida a Tomás Carlyle, fechada el 13 de septiembre de 1837 y firmada en Concord, Massachusetts, Estados Unidos, Emerson dice: “-Hay en este país tan pocos eruditos, que se necesita recurrir a los servicios de toda persona estudiosa para que ponga cuanto esté de su parte a favor de la circulación del pensamiento, a fin de ofrecer un contrapeso al poder del dinero, y brindar todo el alimento intelectual que pueda a nuestra hambrienta juventud”.

Emerson sigue vigente, la juventud en este mundo sigue hambrienta de conocimientos, mi amigo el estudiante norteamericano sació su sed a pesar del “olvido” en su universidad por incluir al pensador de Boston. Norteamericanos como ellos dos, uno pensador, el otro estudiante ávido de saber, bañan de esperanza a este mundo.

Las naciones deben aprender de sus errores, las cicatrices sirven sólo para recordarnos el camino equivocado, pero la nobleza humana debe ser más fuerte que el odio y que la sed de venganzas. Fortalezcamos lo mejor de los norteamericanos porque allí está el antídoto contara lo peor de ellos mismos. ¡Leamos a Emerson, a Thoreau! recordemos su frase que enunciaba de todo corazón: “La virtud es asunto del Universo”. Yo le creo.

Libro de apoyo: Emerson, literato y filósofo; selección de sus obras: México, D. F., Editorial Limusa-Wiley, S. A., 639 p. Compilación e introducción por Mark van Doren.

Xotlatzin >
lunes 5 de mayo de 2008; 21:06 hrs.

La verdadera historia del cinco de Mayo

May 5, 2008

Los mexicanos nos quejamos de la ignorancia de los gringos, ellos (los gringos) en su gran mayoría creen que el cinco de Mayo es el día de la independencia de México; el pueblo en general felicita a los paisanos de Benito Juárez, pide una Corona con “lime” y dice bonachonamente: -¡Feelíz C‘inco di Maaaahío! Los altos políticos norteamericanos y las logias masónicas mexicanas también celebran año tras año este día, pero sus razones son menos inocentes.

El pueblo mexicano cree que en una batalla ocurrida hace 146 años, el cinco de mayo de 1862, centenares de indígenas zacapoaxtlas comandados por el General Ignacio Zaragoza derrotaron a las tropas invasoras e imperiales de Francia que venían a invadir México con el pretexto de cobrarle una deuda. Esta es la versión oficial y todo mexicano lo grita y lo festeja como si hubiera pasado ayer y como si algún abuelo suyo hubiera sido defensor de la Patria.

La triste realidad:

En 1841 México fue despojado de los territorios de Texas, en 1848 pierde más de la mitad de su territorio (los estados de California, Arizona, Nevada y Utah y parte de Colorado, Nuevo México y Wyoming). En sólo 10 años los conservadores mexicanos, ante el riesgo inminente de una anexión total de lo que quedaba de México al naciente imperio anglosajón, acuerdan con Francia atacar a los norteamericanos desde Canadá por el norte y desde México por el Sur para recuperar para Francia lo que era de Francia y para México lo que era de México. Los soldados franceses llegaron a México como aliados de los patriotas mexicanos.

Por supuesto que los norteamericanos ya habían minado la unión de los mexicanos (la cual sigue tremendamente fragmentada hasta nuestros días) por medio de las logias masónicas disfrazadas de idealistas liberales, formaron un grupo opositor ante cualquier imperio europeo y se opusieron a la figura imperial de Maximiliano; Benito Juárez, incondicional de los gringos, se encargó de fusilar en el Cerro de las Campanas, en Querétaro, al representante de la casa de Habsburgo y de hacerles frente a las tropas francesas, nuestras aliadas, destruyendo de tal forma la última oportunidad en muchos siglos que tendría México de recuperar lo que le fue robado.

Como la historia la escriben los ganadores, los nombres de Benito Juárez García y del General Ignacio Zaragoza están escritos con letras de oro en las paredes el Congreso de la Unión, las tropas francesas fueron proclamadas invasoras, sus aliados que buscaban rescatar lo perdido fueron fusilados y declarados traidores a la Patria y el cinco de Mayo se oficializó como un día de gloria para México y se celebra cada año en Washington D. C., U. S. A., con la sonrisa estúpida y embriagada del pueblo mexicano ignorante de su historia (no todo, por fortuna).

Quiero dejar bien claro que los Estados Unidos de Norteamérica no son los malos de la película, los mexicanos que se han dejado corromper por ellos son los que deben ser enjuiciados, Benito Juárez en primer lugar. Para los traidores a la Patria: ¡Feliz Cinco de Mayo!

Xotlatzin >< :>

lunes cinco de mayo de 2008; 1042 hrs.

Conferencia sobre Tezcatlipoca

March 12, 2008

El sábado 26 de Noviembre de 2005 en el Colegio londinense “Birkbeck”, en Londres, Inglaterra, se llevó a cabo el primer simposio internacional sobre el gran creador, el Dios Tezcatlipoca.

Nota tomada de (y traducida para) Mexicolore.

Algunas de las características más importantes del gran Dios Creador Azteca Tezcatlipoca son: el famosos espejo humeante, el pie perdido (quemado), el pectoral circular denominado “anahuatl”, la flecha perforando Su Nariz….

Urna funeraria con la imagen de Tezcatlipoca encontrada cerca de Toluca; ahora exhibida en el Museo del Templo Mayor de la ciudad de México.

Los ponentes invitados incluyeron a Henry B. Nicholson y Cecelia Klein (Universidad de California, Los Angeles), Eduardo Matos Moctezuma (Instituto Nacional de Antropología e Historia, México), Guilheim Olivier (Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM, México), Emily Umberger (Universidad Estatal de Arizona), Elizabeth Baquedano (Colegio Birkbeck, Universidad de Londres), Colin McEwan, Caroline Cartwright, Andrew Middleton, Rebecca Stacey (Museo Británico), Juan José Batalla (Universidad Complutense, Madrid), y Susan Milbrath (Museo de Historia Natural de Florida).

El simposio abrió con una presentación del profesor Henry B. Nicholson, quien situó el evento en el marco de nuestro conocimiento sobre la cultura azteca (como él mismo lo señaló, “el término azteca es un término inadecuado con el cual hacemos referencia al período pos-clásico tardío: los aztecas se llamaban a sí mismos los “Tenochca-Tlatelolca-Colhua-Mexica”, o simplemente “Mexica” en una forma abreviada). El profesor Nicholson le recordó a la audiencia algunas características de Tezcatlipoca: omnipotente, viril, abastecedor del arte, oscuridad, jaguar, poder total, Júpiter, mezclado con Ometeotl en el cielo supremo. ‘toda creatura carecía de poder ante Él’.

Máscara de Tezcatlipoca, hecha de turquesa y obsidiana, utilizando como base una calavera humana: el esqueleto pertenecía a un hombre de 30 años de edad. Departamento de Ciencia del Museo Británico.

… en el simposio internacional sobre Tezcatlipoca, realizado en noviembre de 2005 en Londres, Inglaterra, el profesor Juan José Batalla propuso un símbolo característico adicional de Tezcatlipoca: el “ezpitzal” (un soplo de sangre). El ezpitzal no está presente en la famosa representación de Tezcatlipoca en el Códice Borgia (ver la foto principal superior), pero el profesor Juan José Batalla (un miembro de nuestro panel de expertos y una autoridad mundial en códices provenientes del centro de México) ha encontrado 24 ejemplos del ezpitzal en representaciones de Tezcatlipoca en un estudio meticuloso del códice Borbónico (ahora en Paris).

La palabra náhuatl “ezpitzal” deriva aparentemente de eztli, sangre, y pitza (soplar, como en tocar una flauta); de aquí que expertos como Ángel María Garibay y Miguel León Portilla traduzcan “ezpitzal” como “soplo de sangre” o “ráfaga de sangre”. El profesor Batalla mencionó que aunque la etimología del término es dudosa, la interpretación hecha por Oliver (2004) de una expresión relacionada a la ira, cólera y discordia que Tezcatlipoca producía en las personas, podría ser también viable. Salvador Matos Higuera llama al ezpitzal “chalchiuhueztli” o símbolo de sangre con gran valor.

Representación de Tepeyollotl-Tezcatlipoca en el Códice Borbónico (1974: 3).

El más claro ejemplo del ezpitzal, relacionado con Tezcatlipoca en el Códice Borbónico, está en el cuadro mayor de la trecena 3, donde Tepeyollotl o Tepeyolohtli – Tezcatlipoca (Corazón de la Montaña) tiene sobre la cabeza un enorme chorro de sangre en cuyo interior flota un corazón, el cauce principal se expande en seis regueros de “chalchihuatl” o líquido valioso que terminan con una piedra preciosa. El atributo “Corazón de la Montaña” representa quizás las voces de cuevas y de montañas, es decir, los ecos.


Tezcatlipoca como patrono del mes Tlaxochimaco-Miccailhuitl en el Códice Tudela (2002:fol. 19r).

La imagen de Tezcatlipoca con el ezpitzal, contenida en el folio 19r del Códice Tudela (dibujado después de la conquista), muestra a la deidad como patrono del mes Tlaxochimaco-Miccailhuitl. En este caso el ezpitzal muestra la sangre expandiendo sus regueros no solo al frente sino a la parte superior. Además, en lugar de los tres chorros finalizados en piedras preciosas se encuentran pintados un total de cinco. De hecho, éste ezpitzal es más parecido iconográficamente al que presenta el Tepeyollotl del Códice Borbónico, el tlacuilo (artista) parece haber preservado el significado prehispánico tradicional en su representación del ezpitzal.


Códice Borbónico, p.3.

En la figura de Tepeyollotl se observa un espejo humeante “tezcatlipoca” bajo uno de sus pies (y otro más estilizado sobre su cabeza), y el pectoral circular (hecho de un aro de concha blanca atado por cintas rojas de piel) “anáhuatl” sobre su pecho. Tepeyollotl está acompañado por Quetzalcóatl en la parte derecha del cuadro. En la pintura se aprecian dos símbolos adicionales de corazones más el escarabajo “pinauiztli” descrito por la doctora Eleanor Wake.


Painal en el Códice Florentino (1979 I: fol. 10r).

El profesor Batalla está convencido de que el “ezpitzal” es un atributo prehispánico propio de Tezcatlipoca, el investigador mostró claramente, haciendo uso de ilustraciones de diversos códices, cómo a través de los años el símbolo gradualmente fue perdiendo sus características distintivas y cómo los escribas posteriores a la conquista empezaron a perder algo de su conocimiento especializado heredado de tiempos prehispánicos. Para cuando se creó el Códice Florentino, el ezpitzal (mostrado en la frente del dios Painal) apenas se reconoce…

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:

BATALLA ROSADO, Juan José (1992) El arte de escribir en Mesoamérica: el Códice Borbónico. Memoria de Licenciatura. 2 volúmenes. Universidad Complutense, Madrid.

– (1993a) “Los Tlacuiloque del Códice Borbónico. Análisis iconográfico de los signos calendáricos”. Estudios de Historia Social y Económica de América nº 10: 9-24, Alcalá de Henares.

– (1993b) “La perspectiva Indígena Prehispánica y el Códice Borbónico: página 31-escena central”. Revista Española de Antropología Americana 23: 113-134, Madrid.

– (1994a) “Datación del Códice Borbónico a partir del análisis iconográfico de la representación de la sangre”. Revista Española de Antropología Americana nº 24: 47-74, Madrid.

– (1994b) “Los tlacuiloque del Códice Borbónico: una aproximación a su número y estilo”. Journal de la Société des Américanistes nº 80: 47-72, París.

– (1994c) “Teorías sobre el origen colonial del Códice Borbónico”. Cuadernos Prehispánicos nº 15: 5-42, Valladolid.

– (2002) El Códice Tudela y el Grupo Magliabechiano: la tradición medieval europea de copia de códices en América. Ministerio de Educación Cultura y Deportes, Agencia Española de Cooperación Internacional y Testimonio Compañía Editorial, Madrid.

– (en prensa) “Los códices mesoamericanos como fuente para el conocimiento de la Historia Prehispánica y Colonial del México Central”. Actas del I Simposio Europeo Complutense sobre Códices del Centro de México.

CÓDICE BORBÓNICO (1974) Codex Borbonicus. Edición facsímil. Volumen de comentario por Karl Anton Nowotny y Estudio Codicológico de Jacqueline Durand-Forest. Akademische Druck- u. Verlagsanstalt, Graz.

CÓDICE BORGIA (1976) Codex Borgia. Edición facsímil. Volumen de Comentario por Karl Anton Nowotny. Akademische Druck- u. Verlagsanstalt, Graz.

CÓDICE FLORENTINO (1979) Edición facsímil. 3 volúmenes. Archivo General de la Nación, México.

CÓDICE MAGLIABECHIANO (1970) Codex Magliabechiano. Edición facsímil. Einleitung Summary und Resumen Ferdinand Anders, Akademische Druck- u. Verlagsanstalt, Graz.

CÓDICE TELLERIANO-REMENSIS (1995) Codex Telleriano-Remensis. Ritual, Divination, and History in a Pictorial Aztec Manuscript. Edición de Eloise Quiñones Keber. University of Texas Press, Austin.

CÓDICE TUDELA (2002) Códice Tudela. Edición facsímil. Estudio de Juan José Batalla Rosado. Ministerio de Educación Cultura y Deportes, Agencia Española de Cooperación Internacional y Testimonio Compañía Editorial, Madrid.

CÓDICE VATICANO A (1979) Codex Vaticanus 3738 (“Cod. Vat. A”, “Cod. Rios”). Edición facsímil. Akademische Druck- u. Verlagsanstalt, Graz.

LEÓN-PORTILLA, Miguel (1958) Ritos, sacerdotes y atavíos de los dioses. Fuentes Indígenas de la Cultura Náhuatl. Textos de los Informantes de Sahagún: 1. UNAM, México.

NOGUERA, Eduardo (1929) “Los altares de sacrificio de Tizatlan, Tlaxcala”. Ruinas de Tizatlan, Tlaxcala: 25-64. Talleres Gráficos de la Nación, México.

OLIVIER, Guilhem (2004) Tezcatlipoca. Burlas y metamorfosis de un dios azteca. FCE, México.

PRIMEROS MEMORIALES (1993) Primeros Memoriales by Fray Bernardino de Sahagún. Edición facsímil. University of Oklahoma Press, Norman.

MOLINA, Fray Alonso de (1977) Vocabulario en Lengua Castellana y Mexicana y Mexicana y Castellana. Porrúa, México.

NICHOLSON, Henri B. (1988) “The iconography of the Deity Representations in Fray Bernardino de Sahagun’s Primeros Memoriales; Huitzilopochtli and Chalchiuhtlicue”. The Work of Bernardino de Sahagún. Pionner Ethnographer of Sixteenth Century Aztec Mexico: 229-253. The University at Albany, New York.

SAHAGÚN, fray Bernardino de (1982) Historia General de las cosas de Nueva España. Colección “Sepan Cuantos …”. Editorial Porrúa, México.

SIMÉON, Rémi (1988) Diccionario de la Lengua Náhuatl o Mexicana. Siglo XXI, México.

SPRANZ, Bodo (1973) Los dioses en los códices mexicanos del Grupo Borgia. FCE, México.

SULLIVAN, Thelma D. (1997) Primeros Memoriales. Paleography of Nahuatl Text and English Translation. University of Oklahoma Press, Norman.

VIÉ-WOHRER, Anne-Marie (1999) Xipe Totec. Notre Seigneur l’Écorché. Étude glyphique d’un dieu aztèque. 2 volúmenes. Centre Français d’Etudes Mexicaines et Centraméricaines, México.

Nota traducida por Xotlatzin >
el 28 de noviembre de 2007.

El insecto más letal

March 11, 2008


Pregunta de diciembre de 2005 (hecha por la escuela primaria Claygate, escogida y contestada por Eleanor Wake).

¿Cuál fue el insecto más letal en México en tiempos prehispánicos?



Nota tomada de (y traducida para) Mexicolore.

La araña “tequani tocatl” (Códice Florentino, libro 11).

Las descripciones de insectos proporcionadas por los informantes de Fray Bernardino de Sahagún señalan una araña pequeña y negra con un abdomen rojo-chile como la más letal. Su nombre náhuatl es simplemente “tequani tocatl” (araña venenosa), aunque algunas veces es conocida como “tzintlatlauhqui” (negra con puntos rojos). Una especie que vive en el “país frío”, es decir en las tierras elevadas y templadas, su picadura produce tal dolor que su víctima se revuelca. Estamos seguros que el veneno de la araña no mataría a un hombre, pero el dolor ardiente es incurable. “Corazón y cuerpo arden. El picado sale gritando, como si lo siguieran quemando”. (Códice Florentino, Libro 11).

Aliviando el dolor del veneno arácnido (Códice Florentino, Libro 11).

Los doctores aztecas intentaban calmar el dolor chupando la picadura (para remover el veneno) así como sobando y bañando al paciente. Si el picado tenía dificultades respiratorias le daban una bebida (alcohólica) fermentada extraída de la penca del maguey llamada “octli” (pulque). No obstante que los aztecas tenían consciencia del peligro que la araña representaba, ellos usaban el veneno como un ungüento externo que aplicaban como cura medicinal directamente sobre pústulas cutáneas y en las articulaciones hinchadas causadas por la gota para contrarrestar el dolor.

Un encuentro con el escarabajo “pinauiztli” (Códice Florentino, Libro 11).

El segundo insecto más mortal era el escarabajo anaranjado-rojizo “pinauiztli”, literalmente el escarabajo “avergüenzo a alguien”. El padre Sahagún lo describió como una clase de cucaracha del tamaño de un ratón pequeño. Lo conocemos mejor como mayate o “escarabajos de mayo” (género Melolontha, familia Scarabaeidae). Aunque no son venenosos, eran mortales porque su presencia se interpretaba como un agüero de la muerte. Al encontrarse con un pinauiztli, la gente creía que algo vergonzoso los afligiría, y que tal vez llegarían a perecer en consecuencia. Si el escarabajo entraba en la casa de alguien, era una señal que se aproximaba la enfermedad o de que habría un encuentro con una persona mala que los haría apenarse. Para saber lo que les esperaba, pintaban una cruz en el suelo, la cual representaba los cuatro puntos cardinales, ponían al escarabajo en el centro y si el insecto se movía con dirección al norte, la dirección del Reino de la Muerte o Mictlán, entonces sabían que morirían, si se movía en cualquier otra dirección lo interpretaban como que el motivo de su aparición sería menos severa. Otra forma de adivinar las consecuencias del encuentro con el escarabajo era amarrarlo con un cabello y colgarlo durante la noche, si había desaparecido al amanecer entonces sabían que lo peor estaba por venir (Códice Florentino, Libro 5).

El escarabajo “pinauiztli” representado en una manta ritual para realizar ceremonias relacionadas con el Señor de la Muerte (Códice Magliabechiano).



Melolontha Scarabaeidae; foto tomada de Wikipedia.

Es claro que entre la gente común, la presencia indeseada del insecto era considerada como un presagio más que como una superstición; su apariencia repulsiva, por ejemplo en los Códices Tudela, se asocia también con la acción de avergonzar o insultar. Se entiende el papel que los escarabajos tenían entre los artefactos rituales del tonalamatl (calendario sagrado de 260 días), al leer una pequeña anotación en español sobre tal documento, pero también con los informantes de Sahagún; así pues, una persona nacida bajo el signo uno venado sería un guerrero bravo y valiente del rango de los jefes: “Nada lo derrotará; no vivirá humillado, de ninguna parte huirá durante la batalla” (Códice Florentino, Libro 4). Podríamos deducir entonces que entre los pronósticos fatales que traía la presencia del “pinauiztli” era la muerte cobarde en pleno combate, algo vergonzoso no sólo para la familia guerrera, pero posiblemente también para el ejército azteca. Por lo que para el guerrero azteca el encuentro con un escarabajo debió de ser aún más pavoroso que el encuentro con la pequeña araña “tequani tocatl”.

El escarabajo “pinauiztli” dibujado en una manta ritual (Códice Tudela).

Las fuentes no explican el por qué el escarabajo “pinauiztli” era considerado un agüero de muerte cobarde, pero al igual que con la mayoría de las metáforas, los aztecas se valían de diversos animales para describirse a sí mismos, tal vez el comportamiento del escarabajo explique su metáfora, ya que el insecto, al confrontar a una persona lo hace volando directamente a la cabeza del atacado a la vez que le zumba; en otras palabras, como los valientes guerreros aztecas, el “pinauiztli” nunca se retiraba tampoco, el cobarde sería aquel que tratara de huir de la agresión.

El escarabajo “pinauiztli” entre los artefactos rituales asociados con el día uno venado.

Referencias

  • Codex Borbonicus. Graz: Akademische Druck- und Verlagsanstalt, 1974 (facsimile).
  • Codex Magliabechiano. The Book of the Life of the Ancient Mexicans. Reproduced in facsimile with introduction, translation and commentary by Zeila Nuttall, 1903. Berkeley: University of California Press, 1983.
  • Codex Tudela. José Tudela de la Orden (ed.), Códice Tudela. Madrid: Ediciones Cultura Hispánica, 1980 (facsimile).
  • Florentine Codex. A.J.O. Anderson and C.E. Dibble, Fray Bernardino de Sahagún. Florentine Codex. General History of the Things of New Spain. Salt Lake City: The University of Utah Press, 1953-1982 (12 vols.)
  • Florentine Codex. Ms 218-20 of the Palatine Collection, Biblioteca Medicea Laurenziana, Florence, published in facsimile by the Archivo General de la Nación, México, 1982.
  • Fray Bernardino de Sahagún, Historia de las cosas de Nueva España, Angel María Garibay K. (ed.). México: Porrúa, (4 vols.), 1981.


Nota traducida por Xotlatzin >
el 28 de noviembre de 2007.