México mutilado

México mutilado La raza maldita de Francisco Martín Moreno

Opinión del 12% del libro

¿Alguna vez han estado en el cine y tras soportar los primeros cinco minutos de la película han deseado salirse? Yo permanezco en mi asiento con la esperanza de cambiar de parecer, de desquitar lo que he pagado. Bueno, pues ustedes no pagarán nada por leer este libro, pero si en algo consideran mi opinión les ahorraré no sólo dinero sino tiempo, la vida es tan corta y los buenos libros son tantos, que recomiendo ser selectivos y cuidadosos con las lecturas.

Le agradezco a mi amigo El Rayo el que haya prendido los reflectores para señalar éste bache en el que podemos caer y perder valiosas horas de nuestras vidas; peor aún, esta lectura podría dejar a los visitantes bonachones y bien intencionados (pero poco reflexivos) en la peor confusión de sus vidas.

Dejo el comentario del libro en mi blog para evitar que tiren su dinero en comprar esta basura.

Un análisis del 12% (No tuve el estómago de pasar a la página 58 de 476):

El libro empieza caracterizando al personaje que desempeña el papel de narrador (auto embestidura del autor) como poseedor único de la verdad, dispuesto a revelarla para nosotros, pobres lectores que deambulamos en las penumbras de la ignorancia, para darnos un poco de su luz de conocimientos. El momento en el que libro pierde toda seriedad, donde abandona toda posibilidad de poder ser considerado novela histórica, es cuando el supuesto testigo histórico único y poseedor de la verdad absoluta declara no necesitar de recursos documentados y ofrece a cambio su voz y su memoria. Se preguntarán por qué seguí leyendo, bueno, pues siguiendo a mi costumbre decidí permanecí en mi asiento con una muy débil esperanza de cambiar de parecer.

El odio del “narrador” para con Antonio de Padua María Severino López de Santa Anna y Pérez de Lebrón lo hace perder el estilo, su rencor es más fuerte que el profesionalismo del pobre Francisco Martín Moreno, el cual acaba siendo víctima de un rencor que le impide pensar, que lo limita tristemente no sólo como historiador (que no lo es) sino que lo precipita hasta el fondo de un morbo en el que le dedica páginas , muchas páginas obscenas, asquerosas e innecesarias a la fantasía de una noche de bodas en las que hace trizas a su odiado Antonio, como él lo llama, pintándolo lascivo, pervertido y vulgar con su propia esposa, doña Dolores; transcribo sólo un párrafo para que se den una idea de la “narrativa” del trastornado escritor: Antonio la volvió a abrazar por la espalda besándole las nalgas. Lo vi, lo vi, nadie me lo cuenta. Sépanlo, sépanlo como fue. En contraste, la victoria de Santa Anna ante los americanos (mejor armados y físicamente enteros) acaecida durante febrero y marzo de 1836 en el Álamo, San Antonio, Texas, no le mereció un sólo párrafo, nada. Aquí cerré el libro, lamenté el haber llegado tan lejos en una lectura poco placentera y nada constructiva, pero me contenté de sacar mi marcador rojo y sin temblarme el pulso usarlo para alertar a los no daltónicos de este trabajo, que a mi juicio, tiene derecho de ser editado y leído pero no el de ser considerado imparcial, serio ni objetivo. Si fuera película de hora y media digamos que me salí a los 10 minutos de comenzada la función.

Leí el 12 % de este libro, pero siempre hay algo rescatable de cualquier lectura, cito textualmente lo mejor de esta obra de Francisco Martín Moreno: “no debo dejar pasar la oportunidad de externar mi más genuino desprecio a los mercenarios de la historia de México por haber enajenado, a cambio de unos billetes o de un puesto público, sus conocimientos, su imaginación, su tiempo y su talento a la causa despreciable de la historia oficial, que tanto ha confundido a generaciones y más generaciones de mexicanos. Gracias a ellos nos hemos tropezado, en buena parte, una y mil veces, con la misma piedra.” El Sr. Moreno debe de auto despreciarse al cumplir con todo sus porques, más uno. El lucrar con su libro a costa de seguir fortaleciendo la historia oficial en la cual se vitorea a Juárez, se condena a Santa Anna, se agradece a Polk por dejarnos un cachito de tierra para que viva la indiada y se acusa a la Iglesia Católica de traición al pueblo y a Dios. ¿Por qué no quitó las piedras señor Moreno, si tuvo la oportunidad de limpiar el camino?

Verdades y mentiras de México mutilado por Josefina Zoraida Vázquez.

Xotlatzin >< :>

martes 13 de Mayo de 2008; 11:17 hrs.

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2 Responses to “México mutilado”

  1. Franz Trejo Says:

    Estimado amigo:
    Gracias por tus comentarios en mi blog, me hiciste sentir muy bien… Te comento que me gusta lo que reseñas aqui y me tome la libertad de bajarlo, insisto en recomendarte la lectura del libro de Arturo Ortega Blake “Frontera de Papel” ahi vienen muchos aspectos referentes al conflicto entre México- EE UU y tambien espero que tu y los que leen este espacio puedan visitar en Museo de las Intervenciones, pues ahi podemos aprender mucho sobre las agresiones que México ha sufrido por otros Estados… ¡Vale la pena!
    Y doy muchas gracias al cielo de ser mexicano y me siento orgulloso de tener un pasaporte Méxicano

  2. Xotlatzin Says:

    Franz,
    Gracias por tus comentarios y si ya bajaste el libro de Moreno y lo estás leyendo te suplico me disculpes.
    Ya pedí el libro de Arturo Ortega Blake “Frontera de Papel” me llegará en una semana aproximadamente y me tomará otras tres su lectura, sin duda te comentaré mis pareceres, a ver si tenemos filtros parecidos, muchas gracias por la recomendación, estamos en contacto.

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